La batimetría es el equivalente submarino de la altimetría. El nombre proviene del griego βαθυς, profundo, y μετρον, medida. En otras palabras, la batimetría es el estudio de las profundidades marinas, de la tercera dimensión de los fondos lacustres o marinos. Un mapa o carta batimétricos normalmente muestra el relieve del fondo o terreno comon isogramas, y puede también dar información adicional de navegación en superficie.
Originalmente, batimetría se refería a la medida de la
profundidad oceánica. Las primeras técnicas usaban segmentos de longitud
conocida de cable o cuerda pesada, descolgadas por el lateral de un
barco. La mayor limitación de esta técnica es que mide la profundidad en
un solo punto cada vez, por lo que es muy ineficiente. También es muy
imprecisa, ya que está sujeta a los movimientos del barco, las mareas, y
las corrientes que puedan afectar al cable.
Los datos usados hoy en día para la confección de mapas batimétricos provienen normalmente de un sonar
montado bajo la quilla o en el lateral de un buque, lanzando una onda
de sonido hacia el fondo marino. La cantidad de tiempo que tarda el
sonido en ir a través del agua, rebotar en el fondo y volver, informa al
equipo de la profundidad real. Años atrás, se podía calcular la media
de cada uno de los impulsos individuales de un sonar para confeccionar
un mapa continuo en lugar de una medición de puntos. Hoy día se puede
usar un sonar de barrido ancho, consistente en docenas de ondas
simultáneas, muy estrechas y adyacentes entre sí, formando un abanico de
entre 90 y 180 grados.
El abanico de ondas sonoras formado por los sonares de barrido ancho
permite una resolución y precisión muy altas. En general, aunque depende
de la profundidad, permite a un buque cubrir mucha más superficie del
fondo marino que a base de mediciones individuales. Las ondas se
actualizan muchas veces por segundo (normalmente de 1 a 40 Hz,
dependiendo de la profundidad), lo que permite al buque hacer pasadas
mucho más rápidas, manteniendo una cobertura del fondo del 100 %.
Sensores adicionales corrigen la señal dependiendo de la inclinación y
el movimiento del buque, y un girocompás proporciona información exacta
de la dirección de la nave. Adicionalmente, un sistema GPS puede especificar de forma exacta la posición del buque. Se emplean
también mediciones exactas de la velocidad del sonido en el agua para
calcular la refracción de las ondas de sonido al atravesar capas de agua
con distinta temperatura, conductividad y presión.
Un sistema informático procesa todos los datos, corrigiendo según cada
uno de los factores, así como por el ángulo de cada rayo individual. Al
final, mediante este conjunto masivo de datos se consigue generar un
mapa de forma casi automática.
Gentileza
B.G.F.

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